sábado, 13 de febrero de 2010

SÉ QUE VIENEN A MATARME - Alicia Yánez Cossío


Título: Sé que vienen a matarme

Autor: Alicia Yánez Cossío (Quito, Pichincha, 1928)

Año de publicación: 2001

Edición: Paradiso Editores, novena edición, octubre 2008

Páginas: 298

Alicia Yánez Cossío (Quito, Ecuador, 1928), está considerada de manera unánime como la más importante novelista ecuatoriana de todos los tiempos. Es autora de diez novelas: “Bruma, soroche y los tíos”, (1971), “Yo vendo unos ojos negros” (1979) –recientemente llevada a la televisión-, “Más allá de las islas” (1980), “La cofradía del mullo de la Virgen Piponal” (1985), “La casa del sano placer” (1989), “Aprendiendo a morir” (1997), “Y amarle pude” (2000), “Sé que vienen a matarme” (2001) y “Concierto de sombras” (2004). En 1996 su novela “El Cristo Feo” fue galardonada con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz.
SÉ QUE VIENEN A MATARME
Desmitificadora y polémica es una magistral recreación de uno de los períodos más turbulentos de la historia republicana, dominado por la figura del dictador Gabriel García Moreno. Oculta en la penumbra de las habitaciones del Palacio de Gobierno, la mirada implacable del tirano aterroriza a todo un pueblo, imponiendo su voluntad omnímada. Mujeres, soldados, sacerdotes y políticos son parte de una historia de crueldad, intolerancia y lujuria. El núcleo de “Sé que vienen a matarme” es un hecho histórico: el asesinato de uno de los presidentes más controvertidos del Ecuador del siglo XIX.

Dos son los mandatarios de los que han dirigido el Ecuador en su época republicana que más son recordados hoy día (pido perdón a la memoria de Velasco Ibarra y de León Roldós). Sus nombres los encontramos en calles y plazas, en escuelas, parques y pueblos. Ambos marcaron la sociedad de su tiempo hasta el punto de poder asegurar que hubo un antes y un después de la presidencia de cada uno de ellos. Ambos protagonizaron violentas revoluciones, ambos murieron asesinados en Quito. Ambos fueron enemigos irreconciliables. Eloy Alfaro, liberal, fue elegido en el año 2005 como el ecuatoriano más importante de la historia. Gabriel García Moreno, conservador y protagonista de la obra que estoy comentando, fue propuesto por sus seguidores para su beatificación.

Tenía muchas ganas de leerme este libro, tantas como curiosidad sentía por el personaje de García Moreno. Actualmente es fácil encontrar su nombre por toda la toponimia del país, pero su recuerdo parece haber sido tachado, cosa que no ocurre con Alfaro. Con “Sé que vienen a matarme”, de Alicia Yánez Cossío, esta curiosidad ha sido satisfecha.
Mi primera impresión fue que en este libro me encontraría con la novelización de los últimos años de vida del dictador, algo así como lo que en su día ya hizo Gabriel García Márquez (el Gabriel García que sí debería subir a los altares) en “El general en su laberinto” con la figura de Simón Bolívar. En realidad “Sé que viene a matarme” es una biografía de Gabriel García Moreno, desde la llegada de su padre a las colonias hasta las consecuencias de su asesinato. No es una biografía académica, no es la que aprobaría un historiador sino la que elaboraría un novelista. Esto es, sin dejar de ser rigurosa en los hechos que expone, la autora dedica más tiempo y más recursos a profundizar en la psicología del personaje así como en la de la nación que a presentarnos datos fríos acompañados de cifras. El problema de este planteamiento es que el lector puede llegar a sentirse perdido en la línea temporal. Dos acontecimientos alejados por muchos años nos pueden parecer contemporáneos y viceversa (y la verdad es que ayuda muy poco la cronología insertada al final de la obra por ser muy escasa y parca en detalles).
Por otro lado Yánez Cossío no es imparcial respecto al protagonista. En muchas ocasiones emite juicios de valor que no le dejan muy bien parado, aunque , a decir verdad, habitualmente mantiene las distancias.
Asumiendo que la figura del dictador no ha sido desvirtuada en exceso en esta obra voy a animarme a juzgarle yo también.
Sin ser psicólogo considero que la personalidad de García moreno encaja perfectamente con los rasgos propios de un psicópata. Fue un tipo que no empatizaba con nadie. No tenía ningún tipo de escrúpulo a la hora de pasar a alguien por las armas, aunque ese alguien le hubiera salvado la vida previamente. Sus actos fueron realmente bárbaros, aunque él mismo fuera una persona muy culta y civilizada. Los años de su gobierno fueron un auténtico reino del terror, donde la dictadura de las buenas costumbres se convirtió en una auténtica tiranía. Las cárceles del estado se llenaron de ciudadanos que habían cometido faltas muy menores a la moralidad impuesta por el presidente, pero por ello mismo, imperdonables para el tirano. Eso sí, a pesar de su sed de sangre, fue un hombre razonablemente íntegro. Con su escalada hacia el poder no pretendía satisfacer sus bajas pasiones buscando simplemente enriquecerse a costilla del erario público (como han hecho tantos y tantos y tantos y tantos y tantos…) García Moreno realmente se consideraba un mesías (con cruz y todo) que venía a salvar a su país de los malos gobiernos y de la anarquía en la que se encontraba sumido. Por su puño muchos inocentes sufrieron y fueron perseguidos, pero también muchos inocentes salvaron sus vidas (me refiero a su gestión cuando se produjo el terremoto en Imbabura). Escribió su nombre con sangre en la historia patria, lo cual no es tan terrible cuando tantos otros lo escribieron con mierda (parecida opinión defendía Juan Montalvo quien, aunque fue acérrimo enemigo del tirano hasta el punto de considerarse responsable indirecto de su asesinato, en sus escritos le califica como un buen gobernante cuando lo pone al lado del infame Veintemilla).
Ya me he desahogado. Vuelvo a la novela.
Alicia Yánez Cossío, como se puede comprobar con todo lo que acabo de rajar, consigue convencer e imponer su visión del personaje. La obra funciona pero se queda el regusto de que hubiera funcionado mejor si la autora se hubiera animado y hubiera escrito una novela, la famosa novela del dictador hispanoamericana, aunque así hubiera abarcado un período más breve en la vida de Gabriel García moreno.
Quizás se pueda reprochar que los últimos capítulos son apresurados, como si la autora tuviera prisa en acabar. Mientras que la primera legislatura queda reflejada con mayor detalle, la segunda queda muy reducida (a pesar de que esta se prolongó durante más tiempo). Apenas se nos cuenta nada de esta, sólo los ánimos del pueblo, que esperaba con ansias en inminente tiranicidio.
Puntuación: 81/100
Posdata. Nos volveremos a encontrar dentro de catorce días con “De que nada se sabe”, de Alfredo Noriega.


15 comentarios:

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  2. Por favor,

    Si no conoce sobre historia, y si aún no se ha enterado de que la novela de Yánez no pasa de una novela histórica, que ella mismo ha reconocido no corresponde a la realidad del mandato de García Moreno, no publique este tipo de artículos, que contribuyen de forma terrible a la mala información e ignorancia del pueblo ecuatoriano.

    Tal vez deba considerar que García Moreno fue el presidente que más obras realizó en el siglo XIX, y por tanto fue reelecto en las urnas. Infórmese.

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    1. Hola, FCFR.
      Lamento que opines así. Quiero dejar claro que ni yo soy historiador ni mis palabras tienen por qué ser tenidas en cuenta por nadie. Me limito a opinar lo que pienso.
      Mi conocimiento sobre este personaje no se limita a este libro, que entiendo perfectamente que se trata de una novela. Soy aficionado a la historia y he leído bastante sobre García Moreno. No voy a negar que realizó muchas obras en el país, pero eso no lo convierte en un gobernante mejor (en España, desgraciadamente, también hemos tenido gobernantes que con una mano aprobaba la construcción de un hospital mientra que, con la otra, firmaban penas de muerte a los que no pensaban igual).
      No obstante entiendo que este tema pueda ser polémico y que la ideología de cada uno pueda influir en las opiniones.
      Muchas gracias por comentar. Un saludo.

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  3. Para mi García Moreno es el mejor presidente del Ecuador..Nunca me había arriesgado a ver la película "Se que vienen a matarme"..pero cuando por fin la ví...me causó sentimientos encontrados pues me llevó a cuestionarme si en realidad lo dicho ahí era una realidad..me llene de curiosidad...Y REALMENTE ESTOY MUY MUY CONTENTA DE QUE EL ÚNICO PRESIDENTE QUE ES MI INSPIRACIÓN NO FUE COMO LO PINTAN EN LA PELÍCULA...Estoy de acuerdo contigo FCRC la gente en el Ecuador está desinformada..porque es más fácil ver una película y quedarte con la idea que te dejó que leer un libro que te puede dar más que eso...Lamentable.

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    1. Te digo lo mismo que le he dicho a FCFR. Todos tenemos distintas ideologías y estas pueden influir en nuestra forma de considerar la historia.
      No creo que se puede juzgar a un personaje del siglo XIX con el contexto actual. Era otra época, otras ideas, otra forma de ver el mundo. Con todo, ya te digo que no me parece un personaje muy ejemplar.
      De todos modos, si este debate le sirve a alguien para animarse a coger un libro de historia y conocer mejor el pasado de su país, bienvenido sea.
      Muchas gracias por comentar. Un saludo.

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  4. todos son idiotas garcia moreno es de lo peor

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    1. Bueno, Anónimo, creo que todos tienen derecho a opinar, aunque no compartas sus opiniones.
      Gracias por comentar. Un saludo.

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  5. yo realmente creo q garcia moreno hizo buenas obras x el ecuador pero lamentablemente se le subio el poder a la cabeza, x eso mando a matar a cuanta gente se le cruzaba, x eso creo q no fue una buen presidente

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    1. Fíjate, yo también creo que tenía buenas intenciones. Pero de esas dicen que está el infierno lleno.
      Gracias por comentar. Un saludo.

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  6. ningun buen presidente ni nada por el estilo García Moreno fue el presidente que justifico todas sus atrosidades y crimenes solamente con obras materiales asi como lo hizo Musolini en Italia en vez de progreso lleno de terror a un Ecuador que estaba en progreso y la pelicula es para exaltar una minima parte tirania llevada acabo en su tiempo

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    1. Te digo lo mismo que al anterior.
      Mi opinión, y quede claro que se trata únicamente de mi opinión que no es autorizada, es que amaba al país y quería lo mejor para él. Sin embargo pensó que sólo había una manera de hacer progresar el país, la suya, y dedicó todos sus esfuerzos a evitar que nadie se interpusiera en su camino.
      Muchas gracias por comentar. Un saludo.

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  7. es uno de los peores presidentes de la historia del ecuador..........el mejor fue DON ELOY ALFARO

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    1. Tu opinión es muy subjetiva, seguramente influida por tu ideología.
      Por otro lado yo la comparto.
      Gracias por comentar. Un saludo.

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  8. Lei la novela con mucho entusiasmo. Me interesó la historia. Pero desde lo literario me parece un poco pobre pues aparece siempre un narrador autoritario que deja clara idea de los que piensa. No analiza lo suficiente la complejidad del momento histórico. No existen otras voces que permitan al lector formar su propia opinión. En síntesis, me parece una novela muy direccionada. No soy ecuatoriana y ahora estoy investigando más sobre el presidente en cuestión.
    Susana (Argentina)

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    1. Hola, Susana.
      Estoy completamente de acuerdo contigo. Creo que el lastre que pueda tener esta novela es su brevedad. No ahonda lo suficiente en todo el contexto histórico. Pero su virtud quizás sea, precisamente, el dejar con más ganas. Yo también tuve que buscar más libros, una vez que terminé de leerla.
      Muchas gracias por comentar. Un abrazo.

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