sábado, 14 de enero de 2012

DOCE RELATOS / LOS SANGURIMAS



Título: Doce relatos. Los Sangurimas


Autor: José de la Cuadra y Vargas (Guayaquil, Guayas, 1903; Guayaquil, Guayas, 1941)

Año de publicación: 1934 (novela)

Edición: Libresa, colección Antares, segunda edición, tercera reimpresión, marzo 2009

Páginas: 285, 12 cuentos y 1 novela

Los Doce relatos contenidos en este volumen evidencian la calidad literaria que hace que De la Cuadra sea considerado el gran maestro de los escritores del llamado «Grupo de Guayaquil»: su realismo, sin abandonar el tratamiento de temas campesinos característico de su generación, incorpora elementos urbanos que le dan un tinte distintivo.
La novela corta Los Sangurimas es reconocida como precursora del realismo mágico. Su estructura responde a la del matapalo, el árbol montuvio: Nicasio Sangurima es el robusto tronco del cual se desprenden ramas, vigorosas todas, pero muy diferentes entre sí: comerciante es un hijo, sacerdote otro, abogado uno más, coronel el predilecto. Pactos con el diablo, crímenes inconfesables, amancebamientos, amores trágicos, la mágica cotidianidad montuvia, constituyen el transfondo de esta gran obra, una de las más importantes de la narrativa ecuatoriana de todos los tiempos.

Al fin, con cierto retraso respecto a lo anunciado, publico una nueva entrada del blog.
Además, esta es una entrada muy especial. Primero, porque trata sobre una novela a la que tenía muchas ganas, “Los Sangurimas”, de José de la Cuadra, una obra que sienta un precedente de lo que se llamaría después Realismo Mágico, el ¿género?, ¿corriente literaria? que ha dado más gloria a la literatura en español del siglo XX (por lo menos ha dado la que para mí es la novela perfecta, “Cien Años de Soledad” de Gabriel García Márquez; ya no sé cuántas veces la habré leído). Y, segundo, porque escribo (y publico) estas líneas desde Quito, en el que es mi tercer viaje a las bellísimas tierras del Ecuador. Por supuesto estoy aprovechando el viaje para conocer aún mejor el país y para renovar mi biblioteca, por lo que espero que pueda actualizar el blog con más frecuencia en lo sucesivo.
Centrándonos en la obra que voy a comentar, la novela, al menos en la edición que he tenido el gusto de leer, viene acompañada por una selección de doce relatos publicados por el autor en diferentes libros. En concreto aparecen los siguientes:
De “Repisas”: El fin de la “Teresita” y Chumbote.
De “Horno”: Barraquera, Cólimes Jótel, Chichería, Olor de cacao, Banda de pueblo, Ayoras falsos y La Tigra.
De “Guásinton”: Guásinton y El santo nuevo.
Sin publicar: Galleros.
En la mayor parte de estos cuentos el autor se centra en el mundo del montuvio ecuatoriano, aquel habitante de las provincias de la costa que viven de espaldas al mar, trabajando y viviendo de lo que da la tierra (y pido perdón por esta definición tan imprecisa y, acaso, incorrecta).
Todos estos cuentos están escritos con corazón. José de la Cuadra conoce al personaje y sus vicisitudes, por lo que es capaz de recrear el habla característica y el ambiente de forma excepcional. Con una gran economía del lenguaje (no se pierde en descripciones detalladas) consigue incorporar al lector al relato de un modo muy natural.
Sin embargo a mí no han conseguido entusiasmarme. Y el problema es mío, eso lo tengo claro.
Cuando yo pienso en cuentos, pienso en Borges, en Cortázar, en Monterroso,… De un relato espero que el autor me engañe, que me muestre una historia completa a pesar de su brevedad, con principio y final, que juegue con la realidad y con mi inteligencia. Por todo ello tengo un problema con los relatos costumbristas. No me basta con conocer retazos de la vida de algún personaje, por muy bien que esté construido; quiero que se le presenten situaciones que lo pongan a prueba, a él y a mí como lector, y eso no lo encuentro aquí.
Otra cosa muy diferente es la novela.
“Los Sangurimas” es una novela corta centrada en una familia de hacendados montuvios, la familia Sangurima.
La estructura de la novela puede ser similar a la de una colección de relatos cortos, ligados por una historia común. En fragmentos dispares en cuanto a la longitud, nunca demasiado largos, se narra la vida de los componentes de esta familia, desde que se levanta la hacienda “La Hondura”, hasta el acontecimiento que provoca su final.
“Los Sangurimas” me ha parecido una novela excelente que ha conseguido absorberme por completo. Tal vez sea porque el autor ha conseguido salpicar su narración con momentos extraordinarios (pactos con el diablo incluidos), además de por la creación de un personaje maravilloso, el patriarca don Nicasio Sangurima.
Este es el personaje central de la novela, el que levanta y mantiene la hacienda y el que, por su posición, desencadena su perdición. Es personaje muy rico en matices, que consigue despertar simultáneamente la empatía y la repugnancia del lector. Cada frase que pronuncia es una sentencia, pero no por eso cae en el estereotipo.
Para finalizar, aunque he disfrutado con algunos de los relatos seleccionados (me quedo con “La Tigra”, “Guásinton” y “El santo nuevo”) creo que la nota será más objetiva si puntúo sólo la novela.

Puntuación: 87/100

Posdata. Aunque tengo bastante claro cuál va a ser la próxima obra que comente he decidido no adelantarme, por lo que pudiera pasar. Sí voy a aprovechar para hacer un llamamiento a mis lectores ecuatorianos. Estoy buscando algo (una novela, un cuento, un ensayo, una biografía,...) que esté centrado en la figura de Rumiñahui. Hasta ahora mi búsqueda ha sido infructuosa. Por ello, si alguien me puede recomendar un título se lo agradecería mucho.

2 comentarios:

  1. Mu interesante tu comentario, pero quisiera leer la obra de los sangurimas para constatar tus afirmaciones y aprender más de crítica literaria.
    ¿Dónde podría descargarlo?
    Gracias
    argemirovelez@gmail.com

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  2. Me urge leer "Los Sangurimas" ¿Me pueden ayudar?
    Muchas gracias.
    argemirovelez@gmail.com

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