jueves, 17 de mayo de 2012

PÍLLARO DE AYER Y HOY - Luis Lara Arcos




Título: Píllaro de ayer y hoy

Autor: Luis Lara Arcos (¿Píllaro, Tungurahua?)

Año de publicación: 2009

Edición: Auto-edición

Páginas: 99
 
Un pueblo que carece de historia es un pueblo sin perspectivas.
Las personas de Píllaro tienen su propia personalidad, se va forjando con el recuerdo de sus propios episodios, se hunden en sus raíces y se proyectan al futuro.
Quien no conoce el pasado no puede vivir el presente.
Píllaro es el eslabón del inhóspito, inexplorable donde está el tesoro más grande del mundo no descubierto "Los Llanganates" 
 
En el mundo hay lugares mágicos. No muchos, la verdad, un puñado, pero los hay. Lugares en los que los viajeros sienten algo especial en el ambiente, algo que los transporta más allá de la realidad cotidiana, del mundo físico que podemos ver y palpar todos los días, para sumergirnos en el mundo de las leyendas y de los sueños.
En mi todavía reciente estancia en Ecuador fui arrastrado a uno de esos lugares, los montes Llanganates. En realidad es incorrecto decir que fui arrastrado, pues llevaba años soñando con estas tierras, convirtiéndose en una parada obligada en mi viaje.
Píllaro, a primera vista, es una ciudad normal de la sierra, con sus parques, sus mercados y sus casas de hormigón, pero basta con entornar un poco los ojos para descubrir que esa normalidad no es más que un espejismo, que oculta mucho más.
Llegué a la ciudad siguiendo los pasos de su más ilustre vecino, el general de la resistencia inca Rumiñahui. Aproveché que en los primeros días de enero se celebra la popular tradición de la Diablada Pillareña para convencer a mi familia. Y la disfruté como un turista más. Baile y bebí como un diablo más, pero, ya de paso, me enamoré de su historia, de sus paisajes y sus gentes. Odio profundamente los tópicos, más aún si sin cursos, pero me dejé un trozo grande de mi corazón en la ciudad de Píllaro, en la provincia de Tungurahua. Eso y la promesa de regresar.
Sirva este canto a Píllaro de prólogo al libro que comentaré hoy, que no es otra cosa que un canto a esta ciudad. Volviendo a mi reciente viaje, conocí el Museo Rumiñahui, en la parroquia de San Miguelito, cerca del lugar de nacimiento del héroe pillareño. Al ser día lectivo no pude conocer a su conservador, el licenciado Luis Lara Arcos, si bien una de sus hijas tuvo a bien mostrarme las diferentes colecciones. Al final de la ruta me mostró un libro escrito por su padre, "Píllaro de ayer y hoy", donde narraba la historia del cantón. Desde el día anterior estuve buscando en librerías locales algo parecido sin ningún éxito, de forma que se me abrió el cielo al verlo y no pude menos que adquirirlo.
Lo cierto es que es una maravilla. Ya antes, en España, había conocido libros escritos y editados por pequeños historiadores como homenaje a su pueblo, pero nunca me habían transmitido tanta pasión por las pequeñas historias de su tierra como la que he encontrado en estas páginas. Y se nota que es un libro escrito con el corazón. No voy a engañar a nadie, no es un libro perfecto. La narración es un tanto caótica, como escrita por impulsos, a vuelapluma, y no le vendría mal una concienzuda corrección de los textos para que ganara en inteligibilidad, pero en sus escasas páginas es capaz de transmitir al lector toda esa magia que desprende esta tierra y de la que hablé al comenzar esta entrada.
Luis Lara nos habla en este libro de muchos aspectos de Píllaro. Nos habla de su historia, de sus personajes ilustres, de sus canciones, de su gastronomía, de su folclore, de sus leyendas y tradiciones, de sus encantos naturales, su flora, su fauna, sus lagunas encantadas, sus misterios...
He sentido algo parecido a lo que sentí al leer "El éxodo de Yangana", de Ángel F. Rojas: ser un miembro más de la comunidad. Y conseguir eso es privilegio de muy poca gente.
Mi recomendación final es que, si tienen la oportunidad, visiten Píllaro. Es una experiencia muy difícil de explicar.
Y, ya de paso, visiten el Museo Rumiñahui y háganse con este libro. Su lectura posterior les hará pensar que nunca se fueron.
 

1 comentario:

  1. Este si es un libro bueno leanlo jovenes de pillaro y conoscan de su tierra

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